miércoles, 30 de abril de 2008

Tarde,pero parece que rectifican

Últimamente se ha oído hablar mucho de la decisión que el gobierno vasco a tomado de unificar todos los títulos de Euskera: Escuela de Idiomas, EGA… De esta manera todos tendrán el mismo valor en el País Vasco y fuera de este; y es que ahora parece ser que el EGA es más valorado y conocido en Euskadi pero, sin embargo, a nivel de estado se valora más el de la Escuela de Idiomas.

Esta medida me parece muy adecuada ya que, así no hay necesidad de tener varios títulos certificando ambos el mismo nivel. Pero con lo que no estoy de acuerdo es con el hecho de que alumnos como nosotros, apunto de finalizar los estudios de segundo de bachiller, y habiendo estudiado siempre en modelo D tengamos que realizar este tipo de pruebas. Habrá personas que digan que estas acreditaciones no son obligatorias, por lo que si alguien no esta de acuerdo no tiene la necesidad de sacárselo. Pero hoy en día, en el caso del euskera para trabajar en Euskadi, es necesario en la mayoría de puestos presentar el título. En todos los casos sucede lo mismo; cuando se trata del Ingles, Francés o Alemán por ejemplo, si el puesto lo exige, aun habiendo estudiado desde pequeños en esa lengua necesitas certificarlo de alguna manera, porque de lo contrario puedes tener serios problemas para acceder a ese puesto de trabajo.

Pese ha haberme presentado recientemente a una prueba de este tipo, me ha molestado algo que hasta el día del examen no me había planteado: ¿Por qué he de mostrar en un examen los conocimientos que tengo de la lengua en la que llevo estudiando desde los 3 años? Me parece vergonzoso y me atrevería a decir discriminatorio, puesto que ¿acaso me hacen presentar algún tipo de prueba de que domino el castellano? Algunos dirían que no porque es la lengua oficial en España y siempre la hemos tenido que estudiar y por lo tanto la conocemos a la perfección. Me gustaría que las personas que piensen así-que muchas tienen que ser porque sino hubieran reaccionado antes- se paren a pensar que, por esa misma razón, los alumnos que desde pequeños hemos realizado nuestros estudios en euskera no tenemos que demostrar nada porque dominamos nuestra lengua materna a la perfección. Y si creen que esto no tiene que ser así, también deberían de empezar a hacer pruebas de castellano a todos los madrileños, para comprobar su reacción. Seguramente mucha gente se negaría o denunciaría la situación, pero nosotros no, solo nos queda la resignación…

Por suerte, parece ser que se han dado cuenta y dentro de poco los alumnos que realicen sus estudios en euskera obtendrán la titulación al finalizar su formación. Espero que esta medida no tarde en llegar ya que, en mi caso y en el de miles de personas, hemos tenido que realizar esa prueba porque nos parece importante o necesaria de cara al futuro.

La realidad supera la ficción

Sucio, repugnante, asqueroso, monstruoso,… y muchos mas son los adjetivos que se me pueden ocurrir para describir la noticia que esta mañana llegaba a mis manos a través del periódico.

La noticia contaba como un austriaco de 73 años había tenido retenida a su hija de, actualmente, 42 años en el sótano de su casa. La maltrató, violó, secuestró, y todo lo que quiso. La tuvo en ese sótano durante 24 años sin poder ver la luz del día. Tuvieron siete hijos producto del incesto de los cuales uno murió al nacer y su cadáver fue quemado en el horno y tres vivieron con ella esa pesadilla. Los tres restantes vivieron con el violador y su mujer después de que éste los dejara en la puerta falsificando una nota de su hija en la que decía que con ellos viviría mejor. Todos esos años la familia vivió engañada por este monstruo que les dijo que la hija había huido con una secta y falsificó otra nota de ella pidiendo que no la buscaran. Este fin de semana al fin pudo salir todo a la luz gracias (por decirlo de alguna manera) a una malformación genética que tenía una de las hijas (de 19 años) fruto del incesto.

Sin duda es el caso más aterrador que he oído nunca, un caso que da miedo, y más que el hecho la persona. Porque esta persona ha sido capaz de hacer de todo con su hija. Otros casos conocidos como el de Natascha, la niña que un pederasta mantuvo retenida durante 8 años, es un caso también parecido, pero en este al menos entre el violador y ella no había ningún tipo de parentesco. En cambio, la reciente noticia nos deja con la boca abierta; ¡era su propia hija! 24 años de continuo sufrimiento para una mujer que tuvo que salir adelante en un espacio minúsculo con tres hijos que no conocían el mundo real mientras su padre la utilizaba como objeto sexual.

Este hombre ha conseguido destrozarle la vida a su hija y a tres de sus hijos quitándole la adolescencia a la primera y la infancia y una vida normal a los segundos. Y no solo eso, pues la vida de estos no va a poder ser una vida como la de cualquier otro ser humano ya que indudablemente quedarán marcados para siempre. Es como si se tratara de una película de terror, uno de esos telefilmes que te hacen cambiar de canal porque no puedes soportar el dolor que te produce verlos, solo que esta vez es la triste y amarga realidad. Que puedan existir personas así me aterra, solo pensar que me pueda cruzar con alguien capaz de todo eso me pone la piel de gallina. Sin duda alguna, el ser humano no deja de sorprenderme y, una vez más, la realidad supera la ficción.

Reality shows, al orden del día


El lunes terminó Fama, supongo que muchos de vosotros sabeis lo que es. Es casi imposible no enterarte de lo que ha pasado en el concurso es un tema habitual en las conversaciones de clase. Para los que no lo sepan, este concurso intenta buscar al bailarín perfecto. La tele de hoy en día esta poblada de estos concursos para buscar a un superviviente, a un “gran hermano” o a un friki. Por lo menos en el caso de este concurso tiene un fin mejor, el ganador o ganadora obtendrá una beca en una escuela de danza de nivel internacional.

Hace unas semanas en un dominical de algún periódico- en este momento no recuerdo muy bien cual- venía un reportaje sobre este “fenómeno sociológico” era así como lo llamaban ellos. No se si será un fenómeno sociológico, lo que tengo claro es que ha sido una factoría de frikis y personajes que han poblado la tele. Estos personajes, han trabajado en la cadena de donde han salido Tele 5. Han “trabajado” como periodistas o por lo menos lo han intentado. Han despellejado ha todo el que han podido. Ese tipo de gente es la que sale de este concurso que es todo un fenómeno en este país. Aunque tengo que admitir que no todos los que salen de Gran Hermano son así, siempre existirá la excepción.

Otros realities como el antes citado, Fama, por lo menos tienen otro fin. Quizás un fin más productivo como una beca o la oportunidad de grabar un disco. En estos programas del tipo de Operación Triunfo o Fama, los concursantes salen con una formación que han ido adquiriendo durante su estancia en la academia. Aunque no resulten ganadores del concurso siempre habrán tenido la oportunidad de ampliar sus conocimientos cosa que en Gran Hermano dudo que hayan aprendido algo.

Aunque en algunos de estos programas, como por ejemplo Operación Triunfo, el jurado y en especial un miembro del jurado critica e incluso a veces insulta a los concursantes. Me parece que este hombre, Risto Mejide, se pasa bastante con los concursantes a los que ha llegado ha decir cosas como que parecen un consolador o que son como un osito de peluche. Esto ultimo no es lo peor que ha dicho. Parece ser que lo que más juego da son comentarios como estos.

Estos programas están poblando las cadenas de televisión, en casi todas las cadenas podemos encontrar alguno de estos programas. La verdad es lo que mucha gente quiere ver, gente viviendo en una casa o más que viviendo compitiendo para cumplir un sueño como conventirse en bailarin o cantante aunque otros hacen lo que sea por un un poco de fama. Son casi como la vida misma.

Los 18


Para los que nacimos en el año 1990, este es un año esperado. Cumplimos dieciocho años, la edad en que se supone que dejamos de ser niños y pasamos a ser adultos. Sin embargo, para la mayoría de las personas, cumplir dieciocho años no significa convertirse en adulto de un día para otro. Nadie nota el cambio del día anterior a su cumpleaños al acostarse, a cuando se despierta por la mañana (y tampoco lo hacen los que lo celebran con una fiesta y ni se acuestan ni se despiertan).

Aun así, parece que tiene que hacernos ilusión y pedir regalos especiales para recordar el maravilloso día en que nos hicimos mayores. Pero lo único que interesa al fin y al cabo son las diferencias legales de las que gozamos a partir de esta edad. A partir de ahora podemos consumir alcohol de forma legal, fumar tabaco, tenemos derecho a votar, podemos sacarnos el carné de conducir... aunque a cada uno le interese más alguna que otra. Pero las ventajas son mínimas al lado de las obligaciones y preocupaciones que nos vendrán.

Cada vez seremos más independientes. Muchos jóvenes se pasan desde los quince años soñando cumplir los dieciocho para que sus padres no puedan obligarles hacer lo que no les guste. La verdad es que, no todos lo consiguen. Pero, además, la independencia no es tan fácil y tan maravillosa como muchos imaginamos. Llegará una edad en la que tendremos que pagar todo por nuestro bolsillo, deberemos aprender como funcionan los bancos, a medir el dinero que tenemos y a plantear en que lo gastamos. Deberemos ahorrar, planificar nuestra vida, organizarnos solos... Hasta ahora todo esto y mucho más lo ha hecho siempre alguien por nosotros: los padres, profesores, familiares... Pero antes de que nos demos cuenta estaremos solos ante el peligro.

Admito que me hace ilusión el haber cumplido dieciocho años. Pero soy consciente de que no soy ni menos niña que hace una semana ni más adulta, porque tampoco quiero serlo. Y también soy consciente, de que a pesar de darme ciertas libertades, poco a poco iré notando responsabilidades sobre mis hombros. Los dieciocho años no son el cambio de ayer a hoy cuando uno se convierte adulto, pero es una buena edad para recapacitar y concienciarnos de todo lo que han hecho por nosotros y lo que nos tocará hacer.

martes, 29 de abril de 2008

Cuerpos esculturales

De siglo a siglo, los cánones de belleza han cambiado considerablemente. Si en la época de los romanos y en la edad media lo que se llevaban eran hombres y mujeres de buen tamaño, hoy en día es todo lo contrario, lo que se llevan son los esqueletos andantes. Este cambio tan radical en los cánones de belleza ha empujado a nuestra sociedad a un agujero interminable de trastornos alimenticios.

Ya es malo de por si que tanto la anorexia, la bulimia o la obesidad sean parte de nuestro día a día, pero lo peor es a las edades a las que afecta. El uso de cada vez más productos artificiales y desnaturalizados, está llevando a niños menos de 10 años a enfermedades como la obesidad o la diabetes, algo terrible. Además, no es sólo malo que ya desde pequeños estén enfermos, si no que la mayoría de las veces estos estados de obesidad se alargan hasta la edad adulta, lo que conlleva sobre el enfermo un considerable aumento de enfermedades cardiorrespiratorias que podrían acabar con su vida.

Visto lo visto, muchas son las mujeres, que en su afán por no estar gordas han caído en enfermedades como la anorexia y la bulimia. Encima esto no sólo se da en mujeres, la manorexia (así se denomina a la anorexia masculina) es cada vez más común. Por si esto fuera poco, un dato alarmante es que estas dos últimas enfermedades tienen como edad inicial entre los 12-14 años. Espeluznante.
Y es que viviendo en un sociedad donde el consumo y la publicidad son los principales valores, no es de extrañar que se den casos como estos. Estamos ya cerca del verano y como todos los años cientos de personas están dedicados en cuerpo y alma a la llamada operación bikini: una lucha incesante que se prolonga durante varios meses en la que hombres y mujeres se dedican a machacarse físicamente y a hacer huelga de hambre, para tras un verano de excesos recuperar todo lo perdido.
Deberíamos dejar de preocuparnos por nuestro aspecto físico y preocuparnos más por nuestra salud. Si dejáramos de comer tanta comida grasienta que sólo sirve para moldear más nuestras carnes, podríamos conseguir esos cuerpos sanos y perfectos que tanto deseamos. Y es que no por tener un michelín o dos de más va a ocurrir una catástrofe. Un cuerpo con ciertas curvas, tanto en hombres como en mujeres, es lo más bonito que hay, así qué: ¡ Fuera los complejos y arriba los cuerpos sanos !

Máscaras

Mucha gente lo critica, lo llama cobardía, lo llama máscara de la verdad.

No puedo negarlo: es evidente que, para muchas personas, es lo que significa. Algo con lo que acercarse a una idílica belleza física a la que aspiran, una forma de ocultar unos defectos que los acomplejan. La posibilidad de disimular variaciones desfavorecedoras, de cubrir aquellas facetas de nuestra imagen que menos nos atraen.

Sin embargo, creo que no es justo tacharlo de simple engaño; el buen maquillaje es un arte, y que una persona adecuadamente maquillada puede mejorar su aspecto es algo irrefutable. Y no sólo hablando de mejorar, sino camuflar, cambiar, disfrazar. De la misma forma que nos cortamos el pelo de estilos diferentes por querer aires nuevos, yo uso a menudo el maquillaje para conseguir un efecto u aspecto determinados, para investigar, para entretenerme. Ya no se limita a la imagen que pueda dar o dejar de dar ante los demás, sino la que deseo conseguir frente a un espejo. Es como poder interpretar el papel de un guión que se puede cambiar con facilidad cada día, a placer. No lo uso ya como un método de introducirme en una sociedad que busca el vacío y la falta de personalidad de la homogeneidad plástica, sino como un artificio mediante el cual, al igual que un camaleón, cambiar el modo en el que los demás la ven a una misma. Vestirse de diferentes personalidades, tal como hiciera Grenouille, creación de Patrick Süskind, con los perfumes. Y por ello es el arte de manejar los pinceles faciales algo sumamente divertido.

Y desde luego, para nada superficial. Se puede experimentar el poder que supone el saber que has ayudado a ver con nuevos ojos a gente que no se valora, convertir a amigas en caricaturas de dibujos animados, transformar el carácter de una mirada por una tarde o noche en más de una ocasión. Y todo ello, con decenas de colores, dedicación, tiempo, y ante todo, imaginación y ganas. Arte.


En mi opinión, el maquillaje es más que una simple capa de hipocresía; es una de las herramientas que, sin jugar contra la naturaleza, nos permite paladear la satisfacción de sentirnos, en cierta forma, creadores.

Una forma de interpretarse a uno mismo. Y una forma de reinterpretar a los demás.


lunes, 28 de abril de 2008

El mundo está loco,loco

Cada día el mundo parece estar más lleno de psicópatas y desequilibrados mentales. Hace días saltó a la prensa internacional la noticia de que un austriaco de 73 años ha tenido encerrada en el sótano de su casa durante 24 años a su propia hija, de la que durante ese tiempo ha abusado y con la que incluso ha tenido 7 hijos (uno murió al poco de nacer). Lo más impresionante de todo esto es que durante todo ese tiempo, la esposa del anciano ni siquiera sospechaba que su hija. supuestamente desaparecida, se encontraba en realidad en su propia casa. Tanta atrocidad durante dos décadas y nadie se había percatado de nada. Este caso ha llevado a recordar el de Natascha Kampusch, la joven austriaca que estuvo secuestrada durante ocho años por otro depravado.
Y es que viendo todos estos casos, a uno le da por pensar: ¿Cuándo se ha vuelto el mundo tan loco?¿Cuándo ha perdido la gente la cabeza?


Es asombroso que en pleno siglo XXI se sigan viendo este tipo de cosas. En realidad lo malo no es que ocurran, es que nadie se de cuenta de nada. En todos los casos de secuestro o asesinato como estos, la gente que conocía a los malhechores comenta que eran personas perfectamente normales. Hasta ahora sólo se han dado dos casos conocidos en los que los criminales suponían un peligro para su entorno y la gente lo sabía. Curiosamente se han dado en España. Por un lado está el hombre que hace semanas decapitó a su madre y decidió pasear su cabeza por el pueblo mientras mascullaba “La he 'matao'... ahora estás callada, te quiero mucho". La policía encargada del caso apunta a que el asesino ya tenía varias denuncias por malos tratos a su madre.

Otro caso aún más espeluznante es el de la pequeña Mari Luz, la niña de Huelva que fue asesinada por un depravado que ya había intentado secuestrar a otra niña e incluso había sido juzgado por abusar de su propia hija. La justicia no hizo nada para encarcelar a un tipo como este y las consecuencias están ahí.

Todos estos psicópatas son pasto de enfermedades mentales, de taras que no les dejan ser normales, pero no por ello son menos culpables de los actos cometidos. Está demostrado científicamente que cualquiera de nosotros podría perder la cabeza en cualquier momento y hacer una barbaridad, y visto lo visto no es de extrañar. El mundo cada día tiene una actividad más frenética y eso está acabando con todos nosotros; si no, ¿por qué gente como esta anteriormente mencionada o estudiantes como los de Columbine iban a decidir hacer actos como los que cometieron?

Deberíamos relajarnos un poquito más, ser más conscientes de las cosas que hacemos o dejamos de hacer y desde luego, empezar a vigilar a toda persona de nuestro alrededor, no sea que un día a alguien se le crucen los cables y ocurra una barbaridad. Todo puede pasar.